Por Felipe Aballay

Para quienes somos o fuimos “gamers” de consolas no resulta extraño recordar lo que significaba esperar y presenciar el lanzamiento de las nuevas versiones, y darnos cuenta cómo las compañías, especialmente en los últimos años, se encuentran librando batallas de mercado que es apreciable en otras categorías.
La mayoría de las veces, nuestro análisis en torno a las nuevas versiones –esto también es extendible a los periféricos– se ha centrado en las comparativas de las prestaciones que pudiesen brindarnos estos aparatos tecnológicos en línea para aquello que han sido creados, que es la experiencia del juego. Sin embargo, y sin ir en detrimento de lo anterior, hoy en día podemos ver el uso de los videojuegos y las consolas en diversas actividades complementarias.
En su Guía Regional para la Promoción de la Actividad Física, la OMS (Organización Mundial de la Salud) explicita que los videojuegos constituyen una buena herramienta, siempre y cuando articulen el movimiento necesario para considerarse una actividad física como cualquier otra. Esto es aplicable tanto para personas que se encuentran en estado de vejez y con movilidad y rendimiento reducido, como para personas que padecen de enfermedades graves asociadas a problemas cognitivos o motores, tales como una parálisis permanente.
En varios reportes en los que se hace mención al uso terapéutico apoyado por consolas, los pacientes, de igual manera que los doctores involucrados, concuerdan en que el uso de esta técnica produce una rehabilitación con resultados mejores y más rápidos de los que dejan otros tratamientos.
En otro campo médico, el uso de estas tecnologías también se estaría involucrando con problemas asociados a las vías respiratorias. La American Thoracic Society utiliza un programa específico de PC que ayuda a pacientes que padecen de EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica). Si bien esta aplicación aún se encuentra en el campo de la experimentación, ya estaría arrojando buenos resultados en 64 pacientes.
Las consolas y videojuegos estarían demostrándonos que no solo sirven para proporcionar entretenimiento, y que poseen un potencial enorme en comparación con otros productos tecnológicos.
Hoy en día ya es posible demostrar que los videojuegos pueden funcionar y oponerse a la idea de sedentarismo, imperante en aquella perspectiva más bien retrógrada asociada hace unos años atrás al uso de videojuegos y consolas.
En definitiva el entretenimiento vinculado a los videojuegos puede ir mucho más allá al favorecer estos, utilizados para motivar el movimiento, el ejercicio y el desarrollo mental.
Sin duda, los videojuegos ayudan cada vez más en la sociedad, con lo cual pasarán a ser parte de la vida de todas las personas, no solamente para deleitarnos con las actividades recreativas de las que podemos disfrutar, sino para ayudarnos a estar más sanos o a enfrentar nuestros padecimientos de una manera más efectiva.








